III Domingo de Cuaresma. Ciclo C

Domingo, 23 de marzo de 2025, 11:00

III Semana de Cuaresma Ciclo C
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Vine a alabar a Dios.
Vine a alabar a Dios.
Vine a alabar su Nombre.
Vine a alabar a Dios. 

Él vino a mi vida
en un día muy especial,
cambió mi corazón
en un nuevo corazón
y esa es la razón
por la que digo que...
¡Vine a alabar a Dios! 

Estribillo final: terminar en SOL
Te presentamos el vino y el pan.
Bendito seas por siempre, Señor.

Bendito seas, Señor,
por este pan que nos diste,
fruto de la tierra y del trabajo de los hombres.

Estribillo

Bendito seas, Señor,
el vino, Tú nos lo diste,
fruto de la tierra y del trabajo de los hombres.

Estribillo
Intro (bis):
    

Todo empezó en una cruz
donde un hombre sufrió
y un Dios se entregó.
Silenciosa la muerte lle
extinguiendo la luz que en un grito se ahogó.

Viendo su faz de dolor
una madre lloy su amigo calló.
Pero siendo una entrega de amor
su camino siguió y en algún otro lado
una luz se encendió.

Siendo hombre, amigo, esclavo y maestro;
siendo carga pesada, profesor y aprendiz
entregó hasta su cuerpo en el pan
y la vid.  

Desde entonces lo he visto
caminar a mi lado,
a ese Dios que se humilla
y muere por mí.
Es la barca en mi playa,
el ruido del silencio,
que se acerca a su Hijo y me abraza feliz,
que se acerca a su Hijo y me abraza feliz.  

Viendo un humilde calvario
con rostro cansado soporta la cruz,
y al verme rezando a sus pies
se olvida de Él, me toma en sus brazos
y me acoge otra vez.

Siendo fuego, paloma, el agua y el viento;
siendo niño inocente, un Padre y Pastor
hoy acepta mi ofrenda,
es mi vida Señor.  

Estribillo

Y si ahora yo acepto esta cruz
es por esa persona, ese Dios, 
es por Cristo, Jesús. 

Estribillo
María, mírame, María, mírame, 
si tú me miras, Él también me mirará.  
Madre mía, mírame, de la mano llévame,
muy cerca de Él, que ahí me quiero quedar.

María, cúbreme con tu manto
que tengo miedo, no sé rezar.  
Que por tus ojos misericordiosos,
tendré la fuerza, tendré la paz. 

Estribillo

Varias versiones de estribillo:

(Matrimonios)
María, míralos, María, míralos,
si Tú los miras, Él también los mirará.
Madre mía, míralos, de la mano llévalos
muy cerca de Él, que ahí se quieren quedar.

(Difuntos u otros)
María, míralo (la), María, míralo (la),
si Tú lo (la) miras, Él también lo (la) mirará.
Madre mía. míralo (la), de la mano llévalo (la)
muy cerca de Él, que ahí se quiere quedar.

Varias versiones de estrofa:

María, cúbreme con tu manto
que tengo miedo, no sé rezar.
Que por tus ojos misericordiosos
tendré la fuerza, tendré la paz.

Madre, consuélame de mis penas
que tengo miedo, no sé rezar.
Que por tus ojos misericordiosos
quiero ir al Cielo y verlos ya.

(Familia)
María, Madre, somos tus hijos,
nos acogemos en tu protección.
Que por tus ojos misericordiosos
nuestra familia, viva el Amor.

(Dolor)
María, Madre de los que sufren
dale un sentido a este dolor
Que por tus ojos misericordiosos
hasta en la pena, vea tu Amor.

(Adviento, Navidad)
Madre, acógeme en el pesebre
junto a tu Niño y a San José.
Que por tus ojos misericordiosos
toda mi vida, sea un Belén.

En tus brazos quieren, descansar.....
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