XXXII Domingo del Tiempo Ordinario. Día de la Iglesia Diocesana.Ciclo C. Misa de familias

Domingo, 6 de noviembre de 2022, 12:00

XXXI Semana de Tiempo Ordinario Ciclo C
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Vine a alabar a Dios.
Vine a alabar a Dios.
Vine a alabar su Nombre.
Vine a alabar a Dios. 

Él vino a mi vida
en un día muy especial,
cambió mi corazón
en un nuevo corazón
y esa es la razón
por la que digo que...
¡Vine a alabar a Dios! 

Estribillo final: terminar en SOL
"Aleluya", canta
quien perdla esperanza;
y la tierra sonreirá.
¡Ale-lu-u-ya!

Lo cantamos 3 veces:
la primera con arpegio,
la segunda con rasgueo suave,
la tercera con rasgueo fuerte;
subiendo, escalonadamente, el volumen de la voz en cada una de ellas.
Esto que te doy es vino y pan, Señor,
esto que te doy es mi trabajo,
es mi corazón, es mi alma,
es mi cuerpo y mi razón,
el esfuerzo de mi caminar. 

Toma mi vida, ponla en tu corazón.
Dame tu mano y llévame.
Cambia mi pan en tu Carne
y mi vino en tu Sangre
y a mí, Señor, renuévame, 
límpiame y sálvame.

Esto que te doy, mi vida es, Señor,
es mi amor, también es mi dolor,
es la ilusión de mis sueños,
es mi gozo y mi llorar,
es mi canto y mi oración. 

Estribillo

Esto que te doy no solo yo, Señor,
esta voz también es de mi hermano,
es la unión, la paz y el orden,
la armonía y felicidad,
es un canto en comunidad. 

Estribillo
Tú, has venido a la orilla,
no has buscado ni a sabios ni a ricos,
tan solo quieres que yo te siga.

Señor, me has mirado a los ojos, 
sonriendo, has dicho mi nombre,
en la arena he dejado mi barca, 
junto a Ti buscaré otro mar.

Tú, sabes bien lo que tengo,
en mi barca no hay oro ni espadas,
tan solo redes y mi trabajo.

Estribillo

Tú, necesitas mis manos,
mi cansancio que a otros descanse,
Amor que quiera seguir amando.

Estribillo

Tú, pescador de otros lagos,
ansia eterna de almas que esperan,
“Amigo bueno”, que así me llamas.

Estribillo
Junto a ti, María, como un niño quiero estar,
tómame en tus brazos, guíame en mi caminar.
Quiero que me eduques, que me enseñes a rezar;
hazme transparente, lléname de paz. 

Madre, Madre, Madre, Madre.
Madre, Madre, Madre, Maadre.

Gracias, Madre mía, por llevarnos a Jesús,
haznos más humildes, tan sencillos como tú.
Gracias, Madre mía, por abrir tu corazón,
porque nos congregas y nos das tu amor. 

Estribillo
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