Una rosa para María
Mariana Jaramillo y Jonatan Narváez
Ofertorio
Viernes Santo
Traigo una rosa blanca para María, para María, para María.
Es una rosa suave y sin espinas, y sin espinas y sin espinas
porque el pecado no ha conocido,
porque sin mancha ella ha vivido,
por su pureza, su ser maternal,
por su dulzura y su santidad;
porque el pecado no ha conocido,
porque sin mancha ella ha vivido,
por su pureza, su ser maternal,
por su dulzura y su santidad.
Traigo una rosa roja para María, para María, para María.
Como ella quiero darle toda mi vida, toda mi vida, toda mi vida
porque al mirar a su hijo en la Cruz
su corazón traspasado quedó
y aquella herida se transformó
en el camino más grande de amor;
porque al mirar a su hijo en la Cruz
su corazón traspasado quedó
y aquella herida se transformó
en el camino más grande de amor.
Traigo una rosa blanca para María, para María, para María.
Como ella quiero darle toda mi vida, toda mi vida, toda mi vida.
Es una rosa suave y sin espinas, y sin espinas y sin espinas
porque el pecado no ha conocido,
porque sin mancha ella ha vivido,
por su pureza, su ser maternal,
por su dulzura y su santidad;
porque el pecado no ha conocido,
porque sin mancha ella ha vivido,
por su pureza, su ser maternal,
por su dulzura y su santidad.
Traigo una rosa roja para María, para María, para María.
Como ella quiero darle toda mi vida, toda mi vida, toda mi vida
porque al mirar a su hijo en la Cruz
su corazón traspasado quedó
y aquella herida se transformó
en el camino más grande de amor;
porque al mirar a su hijo en la Cruz
su corazón traspasado quedó
y aquella herida se transformó
en el camino más grande de amor.
Traigo una rosa blanca para María, para María, para María.
Como ella quiero darle toda mi vida, toda mi vida, toda mi vida.
Comentarios
También sirve como Canto a la Virgen (Viernes Santo)
Video alternativo
Viernes Santo
Autor
Mariana Jaramillo y Jonatan Narváez
Album
Año 2019
Cejilla: 2
Ritmo: Arpegio
San Bruno